Cartografías colectivas

A partir de los talleres de mapeo colectivo hemos producido algunas cartografías con el fin de crear un relato atractivo que sirva a los organizadores de plataforma para la divulgación de las situaciones que atraviesan su territorios. Estos mapas, impresos en formato desplegable o en pequeñas publicaciones, se han distribuido de manera gratuita  y son una instantánea del momento en que fueron realizados. 


¿Energía para quién?

Invitadxs por la Fundación Rosa Luxemburgo, creamos un espacio de investigación colaborativa sobre las energías en las patagonias argentina y chilena en el marco del encuentro binacional entre activistas, organizaciones sociales, comunidades originarias e investigadores.

Organizado por dicha fundación, el Observatorio Petrolero Sur y el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, el taller de mapeo tuvo como objetivos la socialización y sistematización de saberes de los participantes y de sus experiencias e investigaciones acerca la temática energética, la identificación de los modelos de “desarrollo” vinculados a la misma, el modo en el cual se despliegan en ambos lados de la cordillera, y las conflictividades que surgen en los territorios donde irrumpen.
Lxs participantes a las jornadas, provenientes de diversos territorios y comunidades tanto del lado argentino como chileno, se distribuyeron libremente en las seis mesas de trabajo temáticas, para luego ir rotando y recorriendo el resto de las postas de acuerdo a su interés y conocimiento. Así fue como durante toda la mañana se trabajaron diversas aproximaciones geográficas: desde un mapa de la ciudad de Neuquén para impulsar un enfoque local, pasando por la intervención sobre un mapa de Argentina y Chile (desde el paralelo 3o al sur) para señalizar problemáticas, consecuencias y resistencias a los procesos extractivos, hasta llegar a un mapa mundi que reflejara los flujos de origen y destino de materias primas, así como los tratados de libre comercio que fomentan este tránsito.
Más de 50 personas participaron del potente proceso de compartir saberes en un horizonte de objetivos de organización y resistencia comunes. En la asamblea de cierre se presentaron los mapas resultantes, los cuales funcionaron como un detonante y una provocación a la intervención -por momentos impaciente- en relación a ciertas definciones colectivas.

Resultado del taller de mapeo colectivo realizado durante la jornada “Territorio y Maldesarrollo: Energía, extractivismo y alternativas desde los pueblos en Argentina y Chile” (2017). El mapa de la provincia de Neuquén se realizó junto a OPS en 2014.


Pequeño atlas colectivo de la ciudad de Santa Fe

El proyecto se estructuró en tres fases de trabajo: de julio a octubre, desarrollo conceptual del espacio expositivo y de taller; durante noviembre de 2016, sesiones de mapeo para relevar y señalizar espacios sociales y culturales de encuentro y creación, principales problemáticas, y propuestas para ampliar el derecho a la ciudad; entre enero y marzo de 2017, sistematización, diseño y publicación de un material.  Museo Rosa Galisteo de Rodríguez, organizado por su directora: Analía Solomonoff.

El trabajo se realizó durante cinco intensas jornadas. Cada una requirió de un herramentario particular que diseñamos para potenciar un pensamiento colectivo sobre la ciudad de Santa Fe. Bajo la temática global del “derecho a la ciudad”, y junto a 250 participantes procedentes de áreas y experiencias muy diversas, en las jornadas se compartieron percepciones y conocimientos para pensar juntos qué ciudad tenemos y cuál deseamos.
Antes de comenzar el mapeo, les pedimos a los participantes que nos dijeran qué esperaban del proceso de trabajo colectivo. Sus respuestas fueron colgadas en las paredes, alrededor de las mesas de trabajo, funcionando como un marco motivador anclado en verbos activos o en llamados a la acción concreta, como por ejemplo, (quisiera) “entender la percepción de la comunidad junto a sus vivencias”, (me gustaría) “propiciar iniciativas con las herramientas de mapeo”, (busco) “aprender dinámicas para la comprensión de la ciudad”, (mi objetivo es) “llevar estas herramientas a las escuelas”, entre otras respuestas. Luego de transcurridos los dos primeros encuentros sistematizamos la información en tarjetas que pinchamos sobre el mapa ploteado en la pared, en la sala contigua. El público pudo verlo en la inauguración de la muestra Inventario, la cual, junto a otras dos muestras, formó parte de la nueva propuesta pedagógica del museo orientada a potenciar el vínculo con las comunidades locales.
Las dos sesiones restantes completamos y corregimos junto a los participantes los mapas ya iniciados. Esto nos permitió leer las temáticas en capas de información que fueron abriendo, a su vez, nuevos contenidos. El proceso facilitó la elaboración de un discurso crítico sobre la ciudad y brindó las coordenadas para proyectar futuras intervenciones.

Como cierre del proceso de trabajo colectivo, y para compartir y difundir la información relevada en los mapeos, elaboramos una publicación de 16 páginas que constituye una selección de temáticas que busca proyectar gráficamente la mirada colectiva resultante de los mapeos (2017). 


La República de los “Cirujas”

El objetivo de estos encuentros se orientó a responder la inquietud planteada por los trabajadores “cirujas” (separadores y recicladores de residuos): elaborar un desplegable que sea un reflejo de los logros alcanzados a partir de la lucha y la organización, mostrando el aporte que realizan desde una ecología popular, y plasmando los reclamos y propuestas al Estado, la sociedad y el sector privado. Entre junio y noviembre de 2013, en José León Suarez (Argentina).

Desarrollamos un trabajo de investigación colaborativa con los vecinos de José León Suárez, invitados por el equipo de Lectura Mundi de la Universidad pública de San Martín (UNSAM). La mecánica de trabajo no fue la realizada habitualmente en los mapeos: no fueron los vecinos y trabajadores quienes se acercaron al espacio de trabajo colectivo sino que fuimos nosotros quienes nos movimos hasta dónde se encontraban. Implementamos diversas modalidades de trabajo para recopilar información y propuestas: mantuvimos conversaciones en las plantas sociales donde realizan la separación de residuos, conocimos los proyectos autogestionados en salud y educación, organizamos reuniones con otras organizaciones de la zona, y diseñamos recorridas por los barrios. En los encuentros y en el mapeo que tuvimos con ellos en el Barrio 8 de Mayo, les preguntamos ¿cómo es la vida en la zona? ¿cómo se organizan diariamente? ¿cuáles son las principales problemáticas del barrio y qué soluciones fueron encontrando? La vida en José León Suárez gira alrededor de la basura, sus vecinos son cartoneros, quemeros, recicladores urbanos. No importa el nombre con el cual se los llame: todos realizan un trabajo invisible que aporta una solución ambiental al colapso de los rellenos sanitarios y a la vez dignifica con trabajo la vida de muchos habitantes del conurbano.

El resultado de estos encuentros se plasmó en una publicación cartográfica desplegable que describe la situación barrial, ambiental y laboral del territorio ubicado en las cercanías del relleno sanitario ubicado sobre el camino del Buen Ayre, en la localidad de José León Suárez, partido bonaerense de San Martín (2013).


No se vende 

Durante 2015 estuvimos en dos oportunidades en la ciudad de México, para realizar una investigación colectiva en el barrio Santa María La Ribera, invitados por Insite/Casa Gallina. Durante la primer estadía realizamos un acercamiento al territorio, recopilando información y fotografías.

En los meses previos diseñamos los dispositivos de trabajo y los recursos gráficos, enfocando los ejercicios y mapeos en documentar la calidad de vida de la colonia, poniendo el ojo en las problemáticas de vivienda, los usos del espacio público, el acceso a la educación y a la salud, la convivencia cotidiana de los diversos actores barriales, y la violencia hacia los sectores más vulnerables. Asimismo, activamos el diseño de una pizarra magnética que quedó fijada de forma permanente en las paredes de la casa. La misma fue utilizada no sólo durante los encuentros de mapeo sino que permaneció como herramienta estable de comunicación, información y trabajo para miembros y asistentes a las actividades del lugar.
En el espacio de Casa Gallina realizamos tres encuentros de mapeo colectivo. Relevamos la calidad de vida de los vecinos reflexionando acerca de cómo los vecinos viven el barrio, de qué manera lo transitan, qué problemas de convivencia surgen y cuáles son sus principales carencias y necesidades. Trabajamos con imágenes, fotografías, dibujos, y artículos periodísticos -que habíamos solicitado previamente a los participantes- para reflexionar sobre los cambios en el barrio, sus causas y responsables. Decidimos generar un espacio permanente de trabajo que se mantuviera todos los días a fin de posibilitar que quienes no pudieron acercarse antes lo hicieran en ese momento y, a su vez, profundizar en determinadas temáticas y herramientas que se fueron activando progresivamente en el espacio.
Algo muy jugoso lo constituyeron las salidas de mapeo en el espacio público: en la plaza Alameda, el mercado de La Dalia y la puerta de la Iglesia realizamos mapeos-entrevistas, filmamos pequeños relatos, señalizamos sobre un mapa las intervenciones de los vecinos. Finalmente, en el plenario de cierre, recorrimos con los participantes los diversos ejercicios de mapeo y desmenuzamos algunas cuestiones que habían quedado sólo esbozadas.

Como resultado de estos mapeos, elaboramos un desplegable que refleja el mapeo colectivo sobre el proceso de especulación inmobiliaria en la colonia Santa María La Ribera. El mismo fue pensado como una herramienta pedagógica de libre distribución que posibilite la continuidad del proceso de mapeo (2016).


“¿Te invité yo a vivir aquí?”

El mapeo fue organizado por Crac Valparaíso y se realizó en el Espacio Cultural Santa Ana, un lugar comunitario, popular y auto-gestionado, ubicado en el Cerro Cordillera. Este espacio se encuentra junto al primer edificio destinado a viviendas de trabajadores en Chile, la Población Obrera La Unión, recuperado a principios del año 2000.

La concurrencia fue amplia y provino de diversos sectores sociales, políticos, estudiantiles y culturales. Se trabajó durante tres días en mapas de Valparaíso con variados insumos gráficos. Así fueron surgiendo los principales nudos problemáticos de la zona, asociados al proceso de gentrificación y privatización de los espacios públicos de la ciudad. Durante el debate de cierre se reflexionó sobre conceptos alternativos a la ciudad actual, pensando lugares dónde la misma se vuelve inclusiva y democratizadora de sus espacios. Los participantes conceptualizaron las “ficciones” que el gobierno elabora discursivamente para vender a los ciudadanos conceptos como “desarrollo” e “innovación”, frente al avance de una ciudad neoliberal que se extiende sin incluirlos y precarizándolos. Fue problematizado el debilitamiento progresivo, casi la pérdida completa, del vínculo del porteño con el mar por los diversos proyectos de mercantilización y privatización en el acceso al mismo. Se relevó la invisibilización de las comunidades que habitan en las periferias y en los cerros, la imposición de modelos de vida alienantes y expulsores, la presencia de carabineros y fuerzas de seguridad en zonas turísticas, y las políticas estatales sobre el control de la memoria histórica, que incluyen la elaboración de discursos oficiales asépticos y superficiales.

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Como producto de los encuentros realizados elaboramos un impreso titulado “¿Te invité yo a vivir aquí?”, la cínica respuesta del alcalde de Valparaíso ante el reclamo de uno de los damnificados por el incendio (2014).


Perú y américa latina rebeldes

Los mapeos se realizaron en dos instancias diferentes. El primero se llevó a cabo a fines del año 2008 en la Universidad de San Marcos, en Lima, en el marco del “III Foro de Culturas para la Transformación Social” organizado por el Programa Democracia y Transformación Global (PDTG).

Durante ese primer encuentro, donde participaron entre otros la socióloga aimara Silvia Rivera Cusicanqui, y a pesar del entusiasmo y la buena recepción del mapeo, no se pudo avanzar en una sistematización final, y el mapa de Perú quedó sólo en un boceto. El segundo encuentro se produjo en junio de 2010, poco más de un año después, cuando fuimos invitados nuevamente por el PDTG al “Encuentro Saberes y Movimientos: Entre las crisis y otros mundos posibles”. Durante varios días estuvimos reunidos con representantes de movimientos sociales de Perú y de varios países latinoamericanos, en un centro de recreación sito en la localidad de Ñaña, en las afueras de Lima. Las problemáticas que surgieron con más fuerza estuvieron vinculadas a la denuncia del saqueo de los bienes comunes y sus consencuencias socio ambientales, aunque también predominó la señalización de la represión, tanto del régimen fujimorista como del gobierno de Alan García.

Como producto de estos dos encuentros, y a partir del entusiasmo y las ganas de concretar un mapa por parte de los participantes, elaboramos un impreso que circuló como material de consulta, pedagogía y difusión de las temáticas trabajadas (2010).


Sojización y megaminería

Participamos de diversos encuentros donde realizamos mapeos con movimientos y asambleas organizados en contra del saqueo y la depredación de los bienes comunes.

Los mapeos se realizaron en Jujuy y Córdoba, como parte de las actividades de la Unión de asambleas ciudadanas (UAC); y en Buenos Aires, Bariloche, Tucumán, El Dorado (Misiones) y en Ciudad del Este (Paraguay), a partir de la convocatoria del equipo de pedagogía popular Pañuelos en Rebeldía. También en mapeos que organizamos durante la “gira de la cosmovisión rebelde”, años 2008-2009, con movimientos estudiantiles y culturales en Córdoba, Rosario, Resistencia, Mar del Plata, Olavarría, Tandil y San Andrés de Giles. En esos espacios no sólo se compartió saberes e información, sino que también se fue corrigiendo lo sistematizado, fortaleciendo así el desarrollo de un trabajo en etapas. Un momento crítico se generó cuando a los participantes les planteamos lo siguiente: teniendo en cuenta que diseñaríamos mapas de circulación pública ¿deberíamos mostrar también las resistencias y logros de las organizaciones? Este dilema se resolvió de forma positiva en un segundo encuentro de la UAC en Córdoba, cuando decenas de delegados de asambleas y comunidades votaron a mano alzada la importancia de visibilizar las resistencias y organizaciones en lucha.

De la sistematización de estos datos recopilados colectivamente creamos mapas que evidenciaron dos de las grandes problemáticas que recorren nuestro país: el modelo de los agronegocios y las consecuencias del monocultivo transgénico, y la megaminería a cielo abierto. 


La Carteloneta

Durante dos semanas trabajamos junto a las vecinas del barrio de la Barceloneta, mapeando la problemática vinculada a la gentrificación y turistización de un barrio de fuerte identidad popular.

El barrio estaba asediado por inmobiliarias y proyectos comerciales que eran resistidos por los vecinos organizados en la Plataforma de afectados y la Asociación de Vecinos de la Ostia, donde articulaban acciones en defensa de la identidad del lugar y de sus viejos pobladores. Los vecinos requerían de una herramienta de comunicación para dar visibilidad gráfica a la amenaza que representaba la implementación del llamado “plan de ascensores”, el cual implicaba la expulsión de vecinos históricos y la transformación del barrio en una zona de descanso y diversión sólo para turistas. Del nutritivo proceso de investigación colectiva surgió la Carteloneta, un juego de palabras que unía el nombre del barrio con los conceptos de carta-cartel-cartografía en un solo objeto, pues el mapa podía ser doblado para ser enviado por correo y también pegarse en vidrieras o carteleras. Este desplegable se creó como un instrumento de difusión de lo que estaba aconteciendo en el barrio, de cómo sus habitantes se estaban organizando, y de cuáles eran las demandas y propuestas concretas esgrimidas al Ayuntamiento.

Desplegable conteniendo un mapa en tamaño A3 para ser doblado y enviado por correo postal. Impreso por el colectivo Citymined, fue distribuido en el espacio público y pegado en comercios y carteleras (2009).