“Máquinas” del sentipensar (2018)

Estos dispositivos consisten en piezas gráficas/visuales que toman la forma de diversos tipos de diagramas y se acompañan con dinámicas lúdicas. Sumados al mapeo colectivo refuerzan la construcción de conocimiento colaborativo, aportan una mirada complementaria sobre nuestros haceres y saberes, y ayudan a los participantes a preguntarse sobre el sentido de sus prácticas y las coyunturas que las rodean.
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Ejercicios experimentados.
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Estas recursos guían a los participantes en las discusiones ofreciendo un espacio de sistematización que organiza de forma inventiva y flexible la polisemia de las intervenciones, y si bien tienen un marco y horizonte, son abiertos e intercambiables. Actúan como plataformas de organización que se mueven entre la estructura gráfica codificada y la gestualidad disruptiva, y de esta forma logran eventuales ensambles de numerosas ramas del saber y el hacer, a priori desconectadas, transmitiendo las interacciones y conectividades que se visualizan en el trabajo colectivo resultante.

Asimismo irrumpen en miradas naturalizadas y del sentido común, interceptando el flujo de maniobras mecánicas y repetitivas, de esta manera evidencian los engranajes de una organización (su estructura, sus propiedades y características) necesarios para una proyección consensuada. También están destinadas a agilizar la construcción de tramas comunitarias, tejidas sobre un proceso cambiante que temporalmente se afianza (sin fijarse) en una maniobra gráfica; y examinan las genealogías y herencias de las prácticas, acontecimientos y discursos, tanto a nivel molecular como en grandes sistemas, clarificando sus borrosidades a partir de la construcción de un panorama que complejiza y sitúa los haceres, facilitando conexiones y pistas, y abriendo preguntas.

Funcionan como piezas articuladas que potencian un zoom imaginario fortaleciendo la construcción de panoramas complejos desde una mirada amplia, o puntualizando aspectos micro desde una mirada de lupa. Construyen objetos de conocimiento colectivo, reconstruidos en un determinado espacio-tiempo, mostrando tanto las alteraciones que generan los efectos del entorno en el cual se insertan, como los puntos de fuga que habilitan para transgredir esos condicionamientos. En trabajos grupales facilitan la emergencia de una inteligibilidad compleja que articula prácticas, acontecimientos y discursos en flujos de intensidad (encuentros, ruidos, alianzas), localización (territorialidades), duración (tiempos) y contextos (responsables, causas, consecuencias).

Asimismo permiten la visualización de las genealogías de las prácticas, las herencias integradas y las antropofagias, las traducciones y derivas impulsadas, las amplificaciones diseminadas y los procesos truncos. Este proceso de reflexión desmenuza las formas colaborativas de trabajo para repensarlas, corregirlas, ampliarlas, profundizarlas, considerando siempre los aportes e interacciones que surgen y que rompen cualquier ilusión de estatismo, individualismo o quietud. En síntesis podemos decir que estas “máquinas” proponen un método visual para explicar y conectar a partir de diversos saberes y experiencias. Podríamos definirlas como instrumentos que calibran la visión: aportando luminosidad a zonas opacas y poniendo claroscuros en aquellas demasiado evidentes. Asimismo son mecanismos que nos permiten conocer y conocernos, reflexionar colectivamente, favorecer las instancias de comunicación directa y no hermética, y de difusión, tanto de problemáticas como de prácticas transformadoras.
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Crónica del taller

En el marco del encuentro “Entretejiendo Arte-Educación y Educación Popular” diseñamos una serie de dispositivos gráficos a fin de que cada grupo miembro del nodo de educación pueda sistematizar información sobre su propia práctica. Los participantes trabajaron sobre cuatro elementos gráficos mediante los cuales se buscó responder a las inquietudes planteadas por los organizadores. Se comenzó reflexionando acerca de ¿Dónde están parados y desde qué contextos hablan?, luego se problematizaron los vínculos complejos con las instituciones culturales y educativas; en tercer lugar se identificaron los referentes teóricos, tradiciones discursivas y experiencias prácticas de educación popular o educación crítica que nutren las prácticas cotidianas, y finalmente, se mantuvo un trabajo permanente para ir puntualizando sobre un glosario conceptos claves y definiciones propias. Previo a los talleres, se desarrollaron salidas al territorio para el conocimiento de las prácticas locales, y la presentación de los grupos y proyectos participantes. Los talleres fueron acompañados de plenarias y conversaciones colectivas para discutir las posibilidades futuras del material obtenido.

Participaron miembros del nodo de Educación de la Escuela Otra Hoja de Ruta. Organizado por el Clúster Latinoamérica. Dinamizado por Iconoclasistas, julio de 2018.
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